Del uso que se da a los pisos nace la necesidad de revestirlos para mejorar sus propiedades mecánicas, químicas o estéticas.

En los últimos 30 años se ha producido un gran avance en el desarrollo de sistemas de pavimentación a base de productos de formulación sintética que mejoran las propiedades tanto de nuevos pisos, como de los que hay que rehabilitar. La aplicación de este tipo de revestimientos permite mejorar las características de los pisos de hormigón tradicionales, elevando sus resistencias químicas y mecánicas, haciéndolos impermeables y confiriéndoles una estética mejorada.